Canal correcto
Elegimos entre canal E, B o C según peso, fragilidad y altura de apilado.
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Packaging
Embalajes pensados para proteger el producto y comunicar valor desde el primer contacto.
El embalaje no vende en el lineal: protege en la carretera. Su trabajo es que el producto llegue intacto después del palé, la furgoneta y el reparto, y que hacerlo no dispare el coste de envío.
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«El embalaje también es parte de la experiencia»
Diseñar embalaje es sobre todo decidir bien tres variables: el canal de cartón ondulado, la resistencia al apilado y el volumen. Un canal más grueso protege más, pero abulta y encarece el transporte. Un envase con demasiado hueco obliga a rellenar y paga volumen que no vende. Buscamos el punto en el que el producto llega bien sin pagar aire.
Elegimos entre canal E, B o C según peso, fragilidad y altura de apilado.
Menos hueco interior es menos relleno y menos coste de transporte.
Medidas compatibles con paletizado y con las tarifas por volumen del transportista.
Un trabajo de embalaje completo cubre desde el cálculo técnico hasta el archivo listo para flexografía:
Canal E, B o C según fragilidad, peso y apilado.
Ajustadas al producto y a sus tolerancias reales.
Dimensionado para las alturas de palé previstas.
Medidas que aprovechan el europalé sin dejar huecos.
Diseño adaptado a las limitaciones de trama y registro.
Zonas para etiqueta de transporte, lote y símbolos de manipulación.
Así lo enfocamos, sin rodeos:
Dimensionamos pensando en caída, compresión y vibración, no solo en que el producto quepa.
Cada centímetro de hueco se paga en volumen facturado durante toda la vida del producto.
La flexografía sobre cartón ondulado no admite el mismo detalle que el offset: el arte se diseña para eso.
Embalaje bien pensado = producto que llega y convence
Depende del peso y de cuánto se apile. El canal E es fino y se usa para envases pequeños con buena calidad de impresión. El canal B aguanta más y es el habitual en e-commerce. El canal C protege más y se reserva para producto pesado o frágil. Cuando hay dudas, se ensaya con el producto real.
Porque los transportistas facturan por peso volumétrico: si el bulto abulta más de lo que pesa, pagas por el volumen. Reducir el hueco interior suele bajar más la factura que cambiar de material.
Se puede, pero con matices. La flexografía directa sobre ondulado tiene menos definición y el registro es menos preciso, así que se evita texto muy pequeño y degradados finos. Para acabados exigentes se imprime una lámina aparte que se contracola sobre el cartón, con más coste.
Sí. Separadores, cunas y calzos de cartón suelen resolver la protección mejor y más barato que rellenar de plástico, y además dan una apertura más cuidada.
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