Cambio barato
Renovar la faja cuesta una fracción de rediseñar y reimprimir el envase.
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Packaging
Fajas y fajines promocionales para packs, ediciones especiales y lanzamientos.
La faja es la tira de papel o cartón que rodea un envase sin sustituirlo. Permite cambiar el mensaje, la promoción o la variedad sin rehacer el envase entero, que es su gran ventaja económica.
Concertemos una reunión
«Una faja bien hecha cambia el pack en un instante»
Una faja resuelve un problema muy concreto: quieres comunicar algo temporal (una edición limitada, un sabor, un premio, un descuento) sin tirar el stock de envases que ya tienes. Se diseña sobre un envase que ya existe, así que lo que manda es el encaje: ancho, solape, y por dónde se cierra para que la información importante no quede partida.
Renovar la faja cuesta una fracción de rediseñar y reimprimir el envase.
Perímetro real más solape, para que cierre sin arrugas ni holgura.
Lo importante se coloca lejos del solape y del punto de pegado.
Un trabajo de fajas cubre desde la medición del envase hasta el archivo listo para tirada:
Perímetro real del envase con sus tolerancias.
Cálculo del cierre para que no abra ni haga bulto.
Papel o cartoncillo según si debe ceñir o mantener forma.
Frontal, laterales y zona de cierre planificados.
Variantes por sabor, edición o promoción sobre la misma base.
PDF con sangre, corte y marca de plegado si la lleva.
Así lo enfocamos, sin rodeos:
Una faja floja se gira y una apretada arruga el envase: la tolerancia se calcula, no se estima.
Todo lo que caduca (promoción, edición, premio) va en la faja y no en el envase.
Diseñamos el sistema para que las variantes se generen sin rehacer el trabajo.
Faja promocional = impacto sin rehacer el packaging
No hay una medida estándar: depende de la altura del envase y de cuánta información tenga que llevar. Como regla práctica, entre un quinto y un tercio de la altura del envase suele funcionar visualmente. Lo que sí es fijo es que hay que añadir solape al perímetro para el cierre.
Ambas cosas se usan. Pegada con un punto de adhesivo es lo más común y lo más seguro en transporte. Suelta y ajustada solo funciona en envases con hombro o cintura que impidan que se deslice.
Es exactamente para lo que sirve. Es la vía habitual para lanzar ediciones limitadas o promociones sin tocar el stock de envases, que es donde está el dinero inmovilizado.
Es arriesgado. Si la faja se puede retirar, la información obligatoria debería seguir estando en el envase. La faja funciona mejor para lo promocional y lo temporal, no para lo que exige la normativa.
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