Plano de corte
Entregamos el dieline con corte, hendido y pegado en capas separadas, como lo pide la imprenta.
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Packaging
Diseño de troqueles y formas especiales para packaging con personalidad propia.
El troquel es el plano de corte y hendido que convierte una lámina plana en un envase que se monta, cierra y aguanta. Si está mal calculado, la caja no encaja, se abre en transporte o revienta por el pliegue.
Concertemos una reunión
«Un troquel preciso evita sorpresas en imprenta»
Un troquel se dibuja pensando en tres cosas a la vez: el corte, el hendido por donde plegará y las pestañas de pegado. A eso hay que sumarle la fibra del cartón, que marca en qué dirección pliega limpio y en cuál se agrieta. Trabajamos sobre troqueles normalizados FEFCO cuando encajan, porque abaratan la producción, y dibujamos uno a medida solo cuando el producto lo justifica.
Entregamos el dieline con corte, hendido y pegado en capas separadas, como lo pide la imprenta.
Montamos una muestra en blanco antes de imprimir. Un envase se valida en la mano, no en pantalla.
Dejamos las zonas de pegado libres de tinta y barniz para que el adhesivo agarre.
Del plano técnico a la muestra montada, esto es lo que entra en un trabajo de troquelado:
Corte, hendido y sangre en capas separadas y etiquetadas.
Gramaje y tipo según peso del producto y apilado.
Orientación del plegado para que no se agriete.
Reservadas sin tinta ni barniz para que el adhesivo agarre.
Prototipo cortado para validar encaje y montaje.
PDF con marcas, perfil de color y el troquel en tinta plana.
Así lo enfocamos, sin rodeos:
Medimos el producto con sus tolerancias: un envase que baila daña, y uno justo no entra en la línea de montaje.
Elegimos gramaje y canal según el peso y las alturas de apilado en palé.
Entregamos el troquel en tinta plana separada, como lo necesita el fabricante.
Troquel bien resuelto = diseño que encaja al plegarse
En la mayoría de casos sí, y sale bastante más barato. Los troqueles normalizados FEFCO cubren cajas, estuches y bandejas habituales, y el fabricante ya los tiene. Solo compensa dibujar uno a medida cuando el producto tiene una forma que ninguno resuelve o cuando el envase es en sí mismo parte del reclamo.
Casi siempre por el sentido de la fibra. El cartón pliega limpio en la dirección de la fibra y se agrieta en la perpendicular. Si además lleva plastificado o mucha carga de tinta en el pliegue, se nota más. Se resuelve orientando bien el troquel en el pliego antes de imprimir.
Es la pestaña donde el adhesivo une las dos caras del envase. Si va impresa o barnizada, el pegamento agarra sobre la tinta y no sobre el cartón, y la caja se abre sola. Por eso la reservamos siempre en blanco en el archivo.
Sí, y lo recomendamos siempre. Se corta una muestra en blanco con plóter para comprobar encaje, montaje y resistencia con el producto real dentro. Cuesta poco y evita tirar una tirada entera.
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