Distancia real
Calculamos el cuerpo de texto desde dónde se va a leer, no desde el monitor de diseño.
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Soportes digitales
Contenidos y diseños para pantallas digitales, totems y señalización dinámica en espacios comerciales o corporativos.
La cartelería digital sustituye al cartel impreso donde el mensaje cambia a menudo: precios, promociones, turnos o menús. Su ventaja es que se actualiza sin reimprimir; su riesgo, que se llena de información.
Concertemos una reunión
«En pantalla, el tiempo de lectura es corto»
Una pantalla de escaparate se lee desde la acera, en movimiento y compitiendo con el reflejo del sol. Un tótem interior se consulta de cerca y con calma. Son dos problemas de diseño distintos aunque el soporte se llame igual. Lo primero que fijamos es la distancia de lectura y el tiempo de exposición de cada pieza; de ahí sale cuánto texto cabe y qué tamaño mínimo puede tener.
Calculamos el cuerpo de texto desde dónde se va a leer, no desde el monitor de diseño.
En escaparates orientados al sol subimos contraste y evitamos fondos claros.
Las piezas que rotan se diseñan como sistema, no una a una.
De la ficha técnica de la pantalla al archivo listo para el reproductor:
Resolución, proporción y formato que admite el reproductor.
Cuerpo mínimo de texto calculado según metros hasta el espectador.
Orden y duración de cada pieza dentro del bucle.
Composición para pantalla, con negros reales y contraste alto.
Adaptación a horizontal, vertical o pantallas de proporción atípica.
Base para que el cliente actualice precios o textos sin rediseñar.
Así lo enfocamos, sin rodeos:
Una pantalla al sol y otra en un pasillo climatizado no admiten el mismo diseño ni el mismo contraste.
La duración del bucle decide cuánta información puede llevar cada pantalla.
Si el cliente cambiará precios cada semana, entregamos plantillas y no archivos cerrados.
Pantalla bien diseñada = mensaje que se capta al paso
La regla práctica del sector es de unos 2,5 cm de altura de letra por cada 3 metros de distancia de lectura como mínimo absoluto. Para una pantalla vista desde la acera de enfrente conviene ir bastante por encima, porque además hay movimiento y reflejo compitiendo.
Entre seis y diez segundos es lo habitual para escaparate, tiempo suficiente para que un peatón lea una idea al pasar. En interiores con espera se puede subir a quince o veinte. Un bucle demasiado corto impide leer; uno demasiado largo hace que quien pase no vea nunca la pieza que interesa.
Sí, y suele ser lo más práctico cuando cambian precios o promociones a menudo. Entregamos plantillas editables con las zonas de texto bloqueadas en posición y tipografía, de modo que actualizar no descuadre el diseño.
Para uso interior y horarios cortos puede valer, pero un televisor doméstico no está pensado para estar encendido doce horas al día ni tiene el brillo necesario para verse en un escaparate con sol. Para escaparate se necesitan pantallas de alto brillo específicas.
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